Azul

Azul (2017)

  • 2-4 jugadores
  • 30-45 minutos
  • +8 años
  • Autor: Michael Kiesling
  • Ilustrador: Philippe Guérin, Chris Quilliams
  • Editorial: Asmodee
  • BGG: 50   Enlace BGG
  • Complejidad: 1,77
  • Tipo de juego: abstracto, familiar, puzzle

Acerca del juego

Introducidos por los moros, los azulejos (originalmente baldosas de cerámica blanca y azul) fueron totalmente adoptados por los portugueses cuando su rey Manuel I, en una visita al palacio de la Alhambra en el sur de España, quedó hipnotizado por la impresionante belleza de los azulejos decorativos moriscos. El rey, asombrado por la belleza interior de la Alhambra, ordenó de inmediato que su propio palacio en Portugal fuera decorado con azulejos similares. Como artista de colocación de azulejos, se le ha desafiado a embellecer las paredes del Palacio Real de Évora.

En el juego Azul , los jugadores se turnan para robar fichas de colores en su tablero de jugador. Los jugadores obtienen puntos según cómo hayan colocado sus fichas para decorar el palacio. Se obtienen puntos extra por patrones específicos y conjuntos completos; los suministros que no se usan restarán la puntuación del jugador.

Preparación

Se entrega a cada jugador un tablero de juego y un marcador de puntos que se coloca en el 0. En el centro de la mesa se colocan tantos expositores de piezas según el número de jugadores: 2 jugadores, 5 expositores; 3 jugadores, 7 expositores; 4 jugadores, 9 expositores. A continuación llenamos la bolsa con las 100 piezas (20 de cada color) y aleatoriamente sacamos y colocamos 4 en cada expositor. Elegimos al azar el jugador inicial y ya estamos preparados para empezar.

El objetivo del juego es ser el jugador con más puntos al final de la partida.

Como se juega

El jugador inicial elige una de los expositores centrales  y coge todas las piezas de un color, dejando las otras piezas que estaban en el centro de la mesa. También se coloca la ficha de marcador de jugador inicial con las fichas descartadas. Luego colocará las fichas que escogió en su tablero de jugador.

En lugar de coger piezas de un expositor, el jugador puede coger todas las fichas de un color del centro de la mesa. El primer jugador en hacerlo también cogerá el marcador de primer jugador para la siguiente ronda. Esta ficha se coloca en uno de sus espacios de puntuación negativa de su tablero.

Coger piezas siempre es obligatorio y siempre todas las disponibles del color que elijas en el lugar de donde las cojas.

El tablero del jugador tiene cinco líneas para colocar las piezas de azulejo, de 1,2,3,4 y 5 espacios respectivamente. Cada línea solo puede contener fichas de un color, y todas las fichas colocadas en el mismo turno deben ir en la misma línea. Si toma tres fichas negras y solo coloca dos en una línea, la otra se desperdiciará. Puede tener más de una fila del mismo color, simplemente no puede colocar fichas tomadas en un solo turno en diferentes líneas.

Una vez que se han cogido todas las fichas, los jugadores puntúan simultáneamente la ronda. Cualquier línea que haya llenado se vacía, y una de las fichas se mueve al área de puntuación de la cuadrícula de 5 × 5. Inmediatamente obtendrá puntos, pero también obtendrá bonificaciones al final si ha completado filas, columnas o colores. Quita los puntos negativos, luego vuelve a llenar las alfombrillas y vuelve a empezar. El juego continúa hasta que, después de realizar una puntuación, un jugador ha completado al menos una fila.

La puntuación se realiza al final de cada ronda. Cada ficha colocada en la cuadrícula del tablero de un jugador obtendrá puntos de acuerdo con la cantidad de fichas adyacentes que ya estén colocadas. Por ejemplo, una pieza por sí sola puntúa un punto, una pieza con dos piezas adyacentes a la izquierda en una fila puntúa tres puntos, y una pieza con otras adyacentes a la izquierda y a la derecha y dos adyacentes arriba puntúa seis puntos (tres puntos para la fila y tres para la columna).

Se restan los puntos por el exceso de fichas, que se han colocado durante la ronda en su «línea de piso» y por poseer la ficha del primer jugador.

Al final de la partida ganamos 2 puntos por cada línea horizontal completa de 5 piezas, 7 puntos por cada línea vertical completa de 5 piezas y 10 puntos por cada color del que tengas 5 piezas colocadas.

El jugador con más puntos será el ganador.

Conclusión

Azul es un excelente juego, sin duda uno de los mejores abstractos que hay por méritos propios. Cuando fue publicado en el 2017 fue todo un éxito de ventas y de críticas, colándose en el top 100 de la BGG con rapidez, algo que antes no lo había conseguido ningún juego abstracto hasta alcanzar el puesto 46 a día de hoy en el ranking general, el número 1 en la categoría de abstractos y el número 4 en juegos familiares. Después han llegado dos nuevas continuaciones de este gran juego: Azul, Vitrales de Sintra y Azul, Pabellón de Verano (de los cuales hablaré en otro momento). Aunque el autor Michael Kiesling ya había publicado juegos de grandísima calidad como Mexica, Tikal, Torres o Abluxxen (Linko), sin duda con este juego dio el pelotazo. Los componentes son de una calidad excepcional con esas piezas de baquelita tan bien acabadas, tableros de gran grosor y un inserto estupendo para recogerlo todo, además de la bolsa decorada para sacar las piezas durante el juego.

Si te gustan los abstractos este Azul no puede faltar en tu colección. En mi opinión por su originalidad y sencillez lo hacen imprescindible a cualquier número de jugadores.

www.tiempodepartida.com

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